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Coaching, Formación, Mentoring, te iremos explicando las diferencias

 

Todos los días tenemos que afrontar, tanto en el plano personal como profesional, diversos retos, adaptarnos a entornos cambiantes, crear nuevas sinergias, alcanzar objetivos. Estos cambios van acompañados de cambios de hábitos y con ello, un cambio de mentalidad (mindset).

Desde el año 2000 comenzaron a proliferar las asociaciones de coaching en todo el mundo, con el afán de aglutinar a los profesionales del coaching, y con la idea de regular la profesión con altos estándares de calidad y códigos éticos. 

 

Empecemos por definir el coaching para entender mejor cómo funciona:

Para Robert Dilts (2003), el coaching con C mayúscula implica ayudar a las personas a lograr con eficiencia sus objetivos en diversos niveles. Enfatiza en el cambio generativo concentrándose en reforzar la identidad y los valores y convirtiendo los sueños y objetivos en realidad.

Según Alicia Kaufman (2008), se trata de un proceso interactivo en el cual se identifican aspectos significativos del pasado (creencias limitantes) frente a hábitos presentes. Se analiza su personalidad, el rol de la persona y su relación con el grupo y la organización. Todo ello con el fin de identificar los paradigmas y las constantes que dificultan el desarrollo del potencial.

Marshal Goldsmith define su aplicación en la ayuda a los líderes para lograr cambios positivos y a largo plazo en su propia conducta y en la de sus equipos.

Tim Gallway dice que el coaching consiste en liberar el potencial de una persona para incrementar al máximo su desempeño. Consiste en ayudarle a aprender en lugar de enseñarle.

En resumen, el coaching es un proceso, un viaje de auto-consciencia, de comprensión de uno mismo y del entorno para lograr un aprendizaje que nos lleve a un cambio generativo.

 

Objetivos del coaching:

El objetivo es mejorar la habilidad del coachee de observarse a si mismo y su entorno para poder comprenderlo y generar opciones y alternativas más eficientes.

El coach trabaja con el coachee para convertir sus procesos de pensamiento, emoción y acción inconscientes en procesos conscientes.

Al final lo que queremos es mejorar los resultados.

 

Cómo se trabaja con esta metodología:

La metodología Coaching nos permite ir a una persona, grupo o equipo tomando como punto de inicio su situación actual y se centra en lo que éste o éstos estén dispuestos a hacer para llegar a donde les gustaría estar en el futuro, siendo conscientes de que todo resultado depende de las intenciones, elecciones y acciones de cada uno de ellos, respaldadas por el esfuerzo del coach y de la aplicación del método de coaching.

Durante el proceso, el Coach guiará más allá de las limitaciones autoimpuestas (creencias limitantes) y acompañará en el camino a través de la conversación y las preguntas como elemento más importante junto con otras herramientas tales como los Niveles Neurológicos, el Test Disc y Planes de Acción SMART, y The Coaching Game entre otro.

El aprendizaje ha de ser activo porque requiere la voluntad y la acción de salir de la zona de confort, zona donde funcionamos con el piloto automático, donde está todo aprendido, donde están las respuestas para el pasado, pero no para el futuro, donde nos sentimos seguros.

En cada sesión, el cliente elige el tema de conversación mientras el coach escucha y contribuye con observaciones y preguntas. Este método interactivo crea transparencia y motiva al cliente para actuar. El coaching acelera el avance de los objetivos del cliente, al proporcionar mayor enfoque y conciencia de sus posibilidades de elección.

 

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